En 1971 se publicó en España la canción "Soy Rebelde" interpretada por Jeanette, una chica de ojos
tristes y de aires melancólicos. El tema tuvo éxito mundial, se convirtió en himno feminista en América Latina y en España fue prohibida a las chicas menores de 16 años. Así pues, en un context aún muy oscuro una chica que desprendía una docilidad ovina cantaba "Soy Rebelde" y la gente se enganchaba, creo, como a un deseo de rebeldía lejano, casi olvidado e ilusorio. Como si representara la triste imagen de un paraíso perdido.

Hoy, 50 años más tarde, nos damos cuenta, atónitos, que este país ya no es aquel donde se podía
cantar "Soy Rebelde" en un prostíbulo y vestido de cura tal como hizo Albert Pla a la película "Airbag"
(1997). Más bien volvemos a ser en un espacio / tiempo donde toda una sociedad queda hechizada por una chica de ojos tristes capaz de representar de una forma inocente aquella imagen de rebeldía que,
otra vez, volvemos a ver lejana y borrosa.

Este año 2018 y habiendo sufrido, seguro, el retroceso de libertades más grande desde la dictadura Franquista, otra chica joven y despreocupada gana el popularísimo reality "Operación Triunfo" y representa a España en "Eurovisión. Amaia, tiene un talento escénico y musical brutales, pero sobre todo desprende verdad. En un momento en que se fiscalizan los gestos, en el que todos actuamos pensando en las consecuencias
y donde el miedo ya ha conseguido filtrarse dentro de cada casa, ella se atreve a no depilarse las
axilas, se tira pedos en prime time y, si hace falta, se enfrenta a los guardianes más rancios de la
vieja patria sin perder ni un gramo de ternura.

Para mí, ella representa el inconformismo natural ante las grandes luchas perdidas o pendientes de ganar que tiene este país, así como la fuerza inherente de la juventud para llevarlas a cabo y por eso hay tanta gente, sea del ámbito que sea, que se ha enamorado. Como detalle anecdótico, me gustaría decir que, durante el rodaje, ella interpretó 5 veces la canción y que lo hizo llorando en cada una de ellas. No le he preguntado el motivo porque creo que es mucho más bonito imaginarlo.

Salvador Sunyer.  
Septiembre 2018.